PELO

PELO: Estructura fibra capilar y sus cuidados

Entender un poco como se estructura el pelo nos ayuda a comprender cómo nos conviene cuidarlo. Desde adentro con una alimentación balanceada hasta por fuera con los productos específicos que debemos usar según nuestras necesidades.


ESTRUCTURA PELO

Explicado muy simple, se componen de dos partes la raíz y el tallo capilar.

La raíz se nutre a través de los vasos capilares que tenemos bajo la piel. Si llevamos una alimentación con los minerales, vitaminas y aminoácidos que necesitamos, la raíz del pelo crecerá sana. Pero si tenemos alguna deficiencia por mala alimentación o cambios hormonales, esta raíz se puede dañar y eso ocasiona caída del pelo.

El tallo capilar es la parte que vemos fuera de piel. Este tiene tres capas circulares. La más interna o núcleo es la médula. Luego la rodea la corteza o córtex, aquí es donde se fija la melanina que es lo que le da color al pelo. Finalmente la capa más externa es la cutícula.

La cutícula está formada por células muertas que se van queratinizado y adhiriendo como formando “escamas”. Esta es la parte del pelo que está expuesta a las agresiones externas (viento, sol, piscina, mar, químicos, decoloracion, coloracion, peinados, etc) por lo tanto es la que debemos cuidar.


El pelo está compuesto está compuesto químicamente por 28% proteínas, 2% lípidos, 70% agua y otras sustancias. De las proteínas, casi un 90% son queratina. Esta queratina se mantiene unida por tres tipos de enlaces. Los enlaces más “débiles” son los de hidrógeno y los salinos. Estos al entrar en contacto con el agua se rompen (temporalmente) y es por eso que con el pelo mojado nos podemos peinar más fácilmente. Los enlaces más fuertes son los de disulfuro, pero si aplicamos calor se pueden romper, y es por eso que al aplicar secador o plancha se puede cambiar la forma del pelo.


CUTÍCULAS DAÑADAS


Volviendo a la cutícula, cuando está mas bien compacta, es decir, con las cutículas aplanadas, la fibra capilar (pelo) está hidratado y sano. Pero cuando las cutículas están poco enlazadas, es decir, las células cuticulares están abiertas, la fibra capilar tiene hoyitos que no retienen la hidratación, el pelo está débil, pierde el brillo, se siente seco y dañado. La composición de las cutículas tienen un componente genético y además se pueden ver afectadas por el daño de productos y procesos químicos.

Cuando las fibras cuticulares están levantadas (ej: tras una decoloración), hay daño interno en el pelo, esto quiere decir que hay una rotura de la fibra capilar. Como el pelo está compuesto de células muertas, no se puede regenerar (como la piel).

¿QUE HACER CON UN PELO DAÑADO?


Hay que entender que no existe nada para recuperar el daño porque no se pueden unir enlaces rotos! Pero lo que sí se puede hacer es recubrir o rellenar la fibra capilar para que se vea más brillante y no se continúe dañando.

Esto lo logramos con las siliconas (estructuras polimerizadas) que generan una capa sobre el pelo (no se absorbe) y lo dejamos de ver áspero y opaco. Las siliconas aportan brillo y son anti frizz (al aplicarlas no hay electricidad estática entre fibra y fibra capilar que se repelen y provocan frizz). Otra alternativa es aplicar queratina que entra y dura más tiempo en el pelo dándole apariencia de pelo sano y suave. Ambas alternativas disminuyen la rotura del pelo porque ayudan a que peinarlo sea más fácil ya que el pelo se siente más elástico y sano.

Los aceites para el pelo dañado no son la mejor alternativa ya que además de aportar suavidad al pelo, le otorgan apelmazamiento (mucho peso) por lo que el pelo se ensucia más rápido.

El pelo dañado es hidrofílico, (le atrae al agua, repele la grasa). Al aplicar un aceite viscoso (ej: aceite de coco) no lo retiene de forma óptima, por lo tanto se engrasa y al lavarlo no se obtiene ningún tipo de cambio.

Como le gusta el agua, se seca más lento que el pelo sano, es por esto que concentra mucha humedad y se produce el frizz. Para evitar esto, debemos evitar el exceso de hidratación (ej: usando una toalla de microfibra para sacar el exceso de agua) y utilizar ingredientes nutritivos.


PELO SANO/VIRGEN

A diferencia de un pelo dañado, el pelo sano (sin tinte ni decolorado, etc) no necesita siliconas, sólo le darán peso y en algunos casos puede engrasarlo más de la cuenta.

Pelo sano es hidrofóbico (le atrae la grasa, repele el agua) por lo que le sirven los aceites. Si se aplica un aceite por unos minutos y luego se lava, el pelo se notará más acondicionado.  


¿CÓMO CUIDAR EL PELO?


Siempre:

– Cuida tu alimentación y toma mucha agua!

– Utiliza una mascarilla capilar, ojalá semanal!

– No peines tu pelo cuando este mojado, es el momento que más sensible esta y por ende más fácil de romperse

– Protégelo del frío o sol con un gorro

– Peinalo en seco para estimular la circulación sanguínea en el cuero cabelludo y que crezca

– Trata de no envolver tu pelo en la toalla, esto hará que aparezca frizz. Quita el exceso de agua estrujando tu pelo con la toalla (puede ser de microfibra o alguna polera de algodón)

– Evitar lavar el pelo con agua muy caliente ya que el calor “abre” las cutículas y se puede producir rotura de fibras capilares. Lo mejor es el agua tibia


Post botox capilar / shock de keratina / alisado:

– Usa shampoo sin sal (sulfato de sodio) e intenta no lavarlo tan seguido. Esto hará que el tratamiento dure más tiempo

– Evita la plancha de pelo u otras herramientas de calor, lo dañan y resecan mucho. De ser necesario, aplicar un protector de calor (tienen polímetros que recubren la fibra capilar del calor)


Post decoloración:

– Usar acondicionador o crema de tratamiento luego del shampoo. Y si el pelo está muy maltratado, usar además crema para peinar

– En pelos dañados usar siliconas o aceites de baja viscosidad

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